Autonomia del aprendiente

Si creemos en la importancia de atender a la diversidad de los alumnos, entonces el ayudar a la autonomía del aprendiente es un camino más fácil.
Si creemos que cada alumno debe trabajar a su ritmo, siguiendo sus necesidades y estilos de aprender, entonces la clase no puede estar centrada en una persona: YO. Son los alumnos los que son el centro del aprendizaje y en este proceso de adquisición ellos se harán cada vez más independientes hasta que como decía María Montessori:
La mayor señal de éxito para un profesor/a es poder decir: ”Los alumnos están ahora trabajando como si yo no existiera”. (Maria Montessori)
Al comenzar este camino, en primer lugar los alumnos tienen que aprender a organizarse. Para ayudarles en este proceso, el primer paso es hacerles conscientes de su organización. Se puede empezar por entregarles una ficha de este tipo que, una vez completada individualmente, comentarán en pequeños grupos.
| siempre | a menudo | a veces | nunca |
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Soy capaz de organizar mi trabajo para cumplir las fechas límites de entrega y estar preparado/a de antemano para los exámenes y no dejo todo para la noche anterior.
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Tengo todos mis materiales organizados en carpetas tanto en papel como electrónicamente. Lo reviso regularmente y es fácil encontrar lo que busco.
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Hago los deberes y repaso o miro por la noche lo que hemos estudiado durante el día.
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Tengo los materiales preparados antes de empezar la clase.
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Después de la discusión en pequeños grupos, es importante hacer una reflexión conjunta y una toma de decisiones. ¿Qué se puede hacer para mejorar? Los alumnos organizados lo sabrán y pueden dar ideas a los menos organizados. No olvidemos que hay personas a las que no se les ha enseñado en sus hogares.
Y ...¡no olvides! la mejor forma de enseñar es ...CON EL EJEMPLO. Si quieres que tus alumnos cumplan todo lo expuesto anteriormente, tú tienes que hacerlo también. Merece la pena. Solo una buena organización conduce a un buen aprendizaje.